Para entrar legalmente, el solicitante, quien debe pasar controles de seguridad biométricos y estar vacunado, necesita realizar una petición respaldada por una persona (patrocinante) u organización basada en Estados Unidos.
En ese sentido, no podrán aplicar quienes fueron expulsados de Estados Unidos en los últimos cinco años o a partir de este miércoles, ni quienes entren irregularmente a México o a Panamá después del anuncio del programa migratorio.
Los venezolanos aceptados «serán autorizados caso por caso para viajar a Estados Unidos por vía aérea directamente, (…) aliviando así la presión en la frontera» y podrán solicitar empleo, informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El nuevo programa tiene como objetivo «mejorar la seguridad fronteriza» y deriva del exitoso Unidos por Ucrania, que facilitó la entrada de ucranianos que huían de la guerra en su país, señaló el DHS, que no descarta expandirlo en el futuro.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México afirmó en un comunicado que el nuevo enfoque ha sido coordinado entre los dos países y, a su petición, Estados Unidos ha aceptado «aumentar la movilidad laboral en la región con sesenta y cinco mil nuevas visas de trabajo» temporales no agrícolas.
De ese total de visas, veinte mil son para personas de Centroamérica y Haití, junto «al acceso de veinticuatro mil personas con vías para incorporarse al mercado laboral estadounidense», precisó.
Por: Lcda. Angelica Carmona/Imagen: Cortesía.