La criolla era originaria del barrio Curazao, de la ciudad de Guanare, estado Portuguesa, informó Primicia Portuguesa.
Se conoció que era casada y tenía un pequeño hijo.
Yelimar residía en Chancay junto a su hermano, Omar Valladares, quien narró a los agentes de la Dirección de Investigaciones Criminales (Dirincri) de Perú que ella había salido de su trabajo en la noche del pasado lunes 15 en la noche y no llegó a casa.

Supo nuevamente de su ella cuando se enteró el martes 16 en la noche de la localización de su cadáver, en un sector solitario de Chancay.
De acuerdo al medio digital Chancaysito, el cuerpo de la criolla fue hallado en playa El Cascajo, cerca del humedal de Santa Rosa en el Distrito de Chancay.
Testigos indicaron a los investigadores del caso que, al parecer, luego de haber salido el lunes en la noche de su trabajo, Yelimar fue abordado por unos sujetos quienes la introdujeron a la fuerza a un vehículo.
Otra versión indica que la joven habría participado de fiesta con otros venezolanos para luego ser subida a un auto con rumbo desconocido.

En el sitio del hallazgo del cadáver de la joven dama guanareña, los funcionarios de la Dirincri pudieron observar una escena propia de un crimen con violación sexual, así como fuertes hematomas en el cuerpo de la víctima, lo cual demuestra que se resistió ante sus agresores.
Según peritos de criminalística, el cuerpo presentaba impacto de bala en la espalda a boca tocante de arriba hacia abajo.

El homicidio habría sido perpetrado, aparentemente, por sus propios compatriotas venezolanos.