La agencia mundial para los refugiados señala que ha unido esfuerzos con el bloque europeo “para responder a las necesidades de las personas refugiadas y migrantes de origen venezolano y aumentar la resiliencia de las comunidades de acogida y las ciudades de América Latina y el Caribe”, según un informó el jueves en un despacho de prensa.
“La pandemia ha evidenciado aún más los desafíos y la necesidad urgente de fortalecer la documentación, regularización, la capacidad de los sistemas de asilo y el acceso a servicios básicos para refugiados y migrantes”, dijo Eduardo Stein, representante especial conjunto de ACNUR y OIM para los refugiados y migrantes venezolanos.
Participan, además de la UE y de la propia ACNUR, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Habitat).
Según informa la agencia de la ONU, en base a datos actualizados a fecha de octubre de 2020, América Latina y el Caribe “acogen a 4,6 millones de refugiados y migrantes venezolanos”.
También dijo que muchos de estos migrantes “viven en asentamientos informales o en barrios deteriorados de las grandes ciudades”.
A tono con su política de promover la solidaridad con los migrantes del mundo, ACNUR insistió en que los refugiados venezolanos “representan una gran oportunidad para el desarrollo económico, social y cultural de los países de acogida”.
“Hoy en día hay pruebas claras de que una ciudad exitosa y sostenible es una ciudad que alberga a todas y cada una de las personas, independientemente de su origen. Quisiéramos promover un enfoque integrado, y un enfoque de la planificación basado en los derechos, para construir ciudades para todos”, declaró Maimunah Mohd Sharif, secretaria general adjunta y directora ejecutiva de ONU-Habitat.