La tensión arterial es uno de los problemas más comunes en nuestra sociedad. Igualmente, hay que decir que las personas mayores se ven especialmente afectadas por ella, por lo que en su caso se deben tomar especiales precauciones. Es por ello que es necesario, en primer lugar, hacerse con un tensiómetro para realizar mediciones de la misma: existen webs que analizan los mejores modelos con los que podrás mantener bajo control esta anomalía.


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La importancia de controlar la tensión arterial en las personas mayores

¿En qué consiste la hipertensión arterial?
En primer lugar comenzaremos por definir la hipertensión arterial. Se trata, como hemos dicho, de una de las enfermedades más frecuentes de nuestra sociedad y específicamente en las personas mayores. En efecto, se trata de una enfermedad cuya incidencia va aumentando con el paso de los años.
Se caracteriza, generalmente, por presentar valores por encima de los 90mmHg, que actúa como medida mínima para detectarla, y de 140 mmHg de medida máxima. A la primera medida, que hace de mínima, se la conoce como diastólica, mientras a la segunda se la conoce como sistólica. En el caso de esta última es la medición más dada en las personas de edad avanzada.
¿Qué inicidencia tiene en las personas mayores?
Por todo lo apuntado hasta ahora, hablaremos de la incidencia que tiene la cuestión de la presión arterial en los mayores. En el caso de las personas de más de 65 años hay que decir que más de la mitad de ellos presentan problemas relacionados. Al mismo tiempo, hay que decir que se considera como una enfermedad crónica en el sentido de que con el tiempo va degenerando.
Una de las claves para entender la importancia de la hipertensión arterial es el daño que provoca en cuanto a la salud cardiovascular. Supone un gran factor de riesgo para ella y, en muchas ocasiones, está asociada directamente con población de este grupo. Puede asociarse a su vez con otras afecciones tales como diabetes de tipo 2 o bien hipercolesterolemina.
Es por todo ello que la medición de la hipertensión es un tema fundamental en personas de avanzada edad. Así, como consecuencia de verse más afectados por ella es importante implementar los medios de prevención. La causa de esta mayor afección con la edad estaría en que, con el envejecimiento las arterias y sus paredes son menos elásticas. Con ello, oponen mayor resistencia al flujo sanguíneo y hacen que el corazón deba trabajar con una fuerza más intensa.
Otro de los factores más importantes que explican la necesidad de mantener bajo control la hipertensión es que no presenta síntomas. Por lo mismo, puede mantenerse en niveles elevados a lo largo del tiempo y, finalmente, terminar degenerando en otras afecciones mucho más graves.
Afecciones asociadas a la hipertensión
Como hemos dicho, la presencia de hipertensión está asociada en mayores a otras afecciones. Entre ellas, están las enfermedades cardíacas, que tienen un mayor riesgo de producirse en pacientes que tienen hipertensión. Por la misma razón, también aumenta el riesgo de accidentes de tipo cardio cerebrovasculares.
Igualmente, favorece la aparición de demencia cardiovascular así como de arterioesclerosis. Otro de los efectos que puede causar son lesiones en la retina y afecciones y lesiones a distintos órganos del cuerpo tales como pulmones o riñones. En último término, puede incluso producir la muerte.
Otros puntos a tener en cuenta para valorar la importancia del control de la hipertensión en personas mayores
Al mismo tiempo, hay que decir que las personas que sufren hipertensión son también más propensas a sufrir episodios de hipotensión ortostática. Esta es causada precisamente por los cambios súbitos en la posición como, por ejemplo, al incorporarse. Estos cambios pueden producir un riesgo de algún tipo de caída con desastrosas consecuencias especialmente en personas mayores.
Es por ello que mediante el control periódico de la hipertensión se debe mantener su valor en parámetros de cifra normales. Esto puede conseguirse mediante un tratamiento mediante fármacos y medicamentos así como una alimentación sana. Se debe controlar de forma diaria la tensión en la propia vivienda y se debe acudir con frecuencia a revisiones médicas. En el caso de no controlarla, pueden producirse subidas de tensión que hacen que la salud del paciente corra riesgo.
Generalmente, cuando se producen subidas de tensión se debe acudir al hospital para poder bajarla, lo cual se hace con algunas medicinas de mayor intensidad o mayor dosis. Es por ello que no hay que esperar a que sucedan estos episodios para controlar la hipertensión de forma diaria.
Por último, debemos también destacar la importancia de la dieta. Esta puede ser de gran ayuda a la hora de mantener los valores de la tensión dentro de los valores indicados. Se debe reducir el consumo de sal y realizar habitualmente ejercicio de carácter moderado que, generalmente, incluye caminar durante al menos 30 minutos.