A pesar de que las relaciones de pareja no son perfectas, tampoco es necesario tener una vida llena de conflictos, que tu pareja no haga escenas no quiere decir que no se molesta de vez en cuando
Las películas de amor casi siempre nos muestran un conflicto, una lucha de poder entre los protagonistas, o incluso en la vida cotidiana, tenemos la idea de que si no hay conflictos o escenas algo no anda bien. ¿Qué significa que mi pareja no se enoje conmigo? Profundicemos en el tema.
En primer lugar, de cierta manera crecemos con una idea de lo que es la relación de pareja por lo que vemos en casa, con seres queridos, amigos y claro, los medios de información, por lo tanto esperamos vivir algo igual y nos aferramos a una idea en lugar de lo que es o de lo que implica pasar por esas situaciones.
No, no es normal tener peleas cada rato, los conflictos donde hay discusiones y tú y/o tu pareja se sienten mal al respecto después no deben de ser algo cotidiano, pero también es imposible que no haya conflictos entre ustedes simplemente porque cada uno tiene su forma de ver el mundo, aún cuando tengan mucho en común.
Psicológicamente todos tenemos emociones, todos sentimos felicidad, amor, deseo, tristeza, enojo, arrepentimiento, pero también, todos les procesamos de manera distinta y ese es el detalle.
Lo primero es entender que nuestra pareja no necesariamente manifestará su molestia igual que nosotras, por lo tanto, las escenas o las grandes discusiones no son necesarias, mucho menos actos violentos como gritos o maltrato físico. ¿Por qué le pediríamos que nos trate mal?
Reconoce el carácter y la inteligencia emocional de tu pareja
Hay personas que han vivido muchas cosas más que nosotras, que aprenden a procesar de una manera diferente todo lo que viven y que han aprendido a no tomar como personal lo que otros dicen o hacen, si tu pareja es de ese grupo, podrías aprender mucho.
No se trata de no sentir enojo, sino de saber procesarlo, de entender que esa emoción no dura mucho y que si podemos transformar ese sentimiento en algo mejor, entonces tendrá algún tipo de sentido. Por ejemplo, piensa en lo que te molesta, ¿qué aprendes de ello? ¿Te enfocas en el por qué te pasa o el para qué? De tus peores momentos surgen los mejores.
Si tu pareja no se enoja contigo, habla sobre el cómo te hace sentir, con el tiempo entenderás que cuando algo le molesta quizá no hará escenas, pero sí encontrará la forma de demostrarlo, puede ser algo sutil, puede ser que no tiene ganas de pelear, incluso puede ser que ha entendido a qué darle importancia y a qué no.
No confundamos el enojarnos con hacer escenas. Recuerda que los desacuerdos son comunes, lo que no se vale es asumirlos como realidad, intentar que el otro piense como nosotros o creer que el amor solo se demuestra con actos como fuertes discusiones y algún tipo de maltrato.


