«Para poder estimar el impacto de estas medidas de confinamiento en el indicador principal, que es el número de casos diarios de admisiones en reanimación, habrá que esperar un poco», declaró en una conferencia de prensa con el primer ministro.
Con las medidas adoptadas -guantes, mascarillas, distancia social, confinamiento- el objetivo es reducir de 3 a «menos de 1» el «número de reproducción de base» del virus, es decir, el número de personas infectadas por un enfermo.
«Si un enfermo infecta a menos de una persona, la epidemia va a remitir», aseguró el profesor Fontanet.
Por su parte, el ministro de Salud Olivier Veran, informó que el país ha encargado «más de mil millones» de mascarillas a China para hacer frente a la epidemia COVID-19.
«Se ha establecido un puente aéreo estrecho e intenso entre Francia y China para facilitar la entrada de mascarillas en nuestro territorio», declaró el ministro durante una conferencia de prensa, en la que recordó que el país necesita 40 millones de mascarillas por semana.