“En Caracas hoy Maduro intenta impedir a la fuerza la votación legítima en la Asamblea Nacional y la reelección de Juan Guaidó para la presidencia de la AN y del gobierno interino, crucial para la democratización del país”, señaló el canciller brasileño Ernesto Araujo.
“Brasil no reconocerá cualquier resultado de esa violencia y afrenta a la democracia”, advirtió el diplomático.
Colombia también se pronunció sobre la sucedido en Venezuela. “El Ministerio de Relaciones Exteriores, en nombre del Gobierno de Colombia, rechaza categóricamente que se haya impedido el acceso de los Diputados legítimamente elegidos al recinto de la Asamblea Nacional, así como a los medios de comunicación independientes”, indicó la cancillería a través de su cuenta de Twitter.
El gobierno de Iván Duque calificó de “fraudulento” el proceso electoral de este domingo, al indicar que se desarrolló “sin transparencia ni garantías”, por lo que no será reconocido por el país.
“Este nuevo atentado contra la democracia del régimen ilegítimo de Nicolás Maduro debe ser condenado por todos los Estados comprometidos con la vigencia del Estado de Derecho y los Derechos Humanos. Alertamos a la comunidad internacional sobre el uso de la violencia en contra de los Diputados y sobre los obstáculos que han impedido llevar a cabo el proceso de elección de la Mesa Directiva de manera transparente”, agregó.
Más temprano, la embajada virtual de los Estados Unidos en Venezuela apuntó en su cuenta de Twitter que “lo que el régimen está haciendo en la Asamblea Nacional va completamente en contra de la voluntad del pueblo y de las leyes que gobiernan el proceso”.
“La democracia no puede ser intimidad”, remarcaron las autoridades norteamericanas.
Por su parte, Michael Kozak, Subsecretario interino de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EEUU, aseguró que Guaidó “permanece como presidente interino bajo su constitución”. “La falsa sesión de la Asamblea Nacional de esta mañana careció de quórum legal. No hubo voto”, agregó.
Mientras a Guaidó y los diputados opositores la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) les impedía el ingreso a la Asamblea Nacional (AN), el chavismo y un grupo de diputados con vínculos con el régimen sí pudieron ingresar.