Esta decisión de última hora, lejos de ser un signo de debilidad, representa la intención del régimen de Nicolás Maduro de mantener el discurso de la mesa de diálogo nacional y hacerse con el control del proceso de renovación del Poder Electoral, el cual podría finalizar en la ANC con aval del TSJ, afirmaron analistas.
“La participación directa de la revolución en ese Comité de Postulaciones no es en ningún momento una debilidad, lo que demuestra es que la revolución cuando decide estar en un proceso, se sienta y cuando decide no estar, se retira”, consideró Oscar Vallés, jefe del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad Metropolitana.
Considera que esta acción no implica un reconocimiento del Legislativo, dado que desde la asamblea nacional constituyente todavía se espera el nombramiento de la “comisión de enlace”, que fungirá como mediador entre el chavismo y la oposición.
“Esta comisión de enlace se va a convertir como en una especie de Comité de Postulación paralelo al de la AN. El oficialismo decidió cambiar su estrategia y va a penetrar todas las instancias donde pueda para conocer de cerca lo que hace la oposición”, precisó.
Agregó, además, que esto le brinda la oportunidad de torpedear, entorpecer y hasta impedir o retardar la renovación del CNE, que puede finalizar en 100 días máximo. La fase del Comité de Postulaciones puede llevarse a cabo en 25 días, mientras que el nombramiento de los rectores otros 75 días, hasta llegar a la votación con las dos terceras partes de la plenaria.