El calvario de Maduro comienza el próximo lunes, 9 de septiembre. Ese día, en Ginebra, se celebra el Consejo de Derechos Humanos. Allí se expondrá el informe sobre Venezuela elaborado por Michelle Bachelet, alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU. Un documento que detalla el mecanismo de Maduro para neutralizar a la oposición, persiguiendo, torturando e incluso matando. Pero ahí no queda la cosa.
– ¿Cuál es la importancia de esta asamblea?
– Luego del informe, los Estados miembros del Consejo votarán una resolución contra Maduro. No hay que confundir el Consejo de Derechos Humanos con Bachelet o con el secretario Guterres [Antonio Guterres, secretario general de la ONU]. Estos al final no dejan de ser funcionarios. El Consejo, en cambio, es un órgano que nace de la propia Asamblea General de Naciones Unidas y son los Estados miembros, con sus votos, los que sacan adelante las resoluciones. Venezuela estará sobre el tapete. Maduro sabe que va a perder esa resolución. Pero le interesa que algunas voces se alcen a su favor.
Lo anterior explica por qué los diplomáticos de Maduro andan “a millón” por África y Asia. En las últimas semanas han protagonizado reuniones en los países más exóticos: Guinea, Zimbabue, Vietnam, Timor-Leste, Siria, Corea del Norte, Nepal…
Ni siquiera el régimen lo esconde. Yuri Pimentel, vicecanciller para África, visitó Guinea esta semana y en su reunión el director general adjunto de Organizaciones Internacionales del Ministerio de Asuntos Extranjeros, Mohamed Oury Bah, le comentó “las perspectivas de acción de Venezuela en el contexto del periodo de sesiones de Naciones Unidas”. Así lo explicó la Cancillería.
Habrá que ver, por tanto, la reacción de Guinea el próximo lunes. Aunque cabe destacar que lo suyo sólo será una intervención. Este país es uno de los 47 Estados miembros del Consejo de Derechos Humanos. Miembros que periódicamente se renuevan por elección en Nueva York.
De los países visitados en las últimas semanas por la Cancillería de Maduro, sólo tiene voto Nepal. Allí estuvo como diplomático el hijo de Maduro, Nicolasito Maduro Moros. El lunes se verá si hizo bien su trabajo.
La otra fecha clave para Maduro es la Asamblea General de la ONU en Nueva York. El próximo 24 de septiembre arranca la cita a la que irán mandatarios, cancilleres y diplomáticos de todo el mundo. Algunos especialmente críticos con Maduro como el presidente de Colombia, Iván Duque, quien presentará una “batería de pruebas” que prueban la alianza del régimen con las FARC y el ELN.