La vida de una adolescente de tan solo 13 años de edad fue segada presuntamente por su propio hermano, a quien señalan de haberle disparado en el rostro con una escopeta.
La joven víctima respondía al nombre de Darianna Áñez Chourio, quien fue trasladada hasta el Hospital Materno Infantil de Cuatricentenario, donde ingresó con una herida por arma de fuego en su rostro, la misma que le causó pérdida total de su ojo derecho con salida de masa encefálica.
Según el parte médico, la menor ingresó sin signos vitales y fue llevada al recinto hospitalario por su propio hermano, quien la cargó en brazos luego tras lo que aseguró se trató de un error, se le había escapado un tiro accidentalmente cuando tenía el arma en sus manos, según fuentes ligadas al caso, versión que está siendo confirmada por los investigadores del CICPC.
En el área externa del mismo centro médico fue detenido el hermano mayor de la pequeña, identificado por las autoridades como Darío Alejandro Áñez Chourio, de 22 años de edad, a quien sus familiares y allegados señalaron como responsable del hecho atroz, aseverando que éste constantemente discutía con Darianna y la maltrataba verbalmente.
El presunto autor del crimen fue aprehendido por oficiales del Cuerpo de Policía Bolivariana del estado Zulia (CPBEZ) quienes posteriormente lo entregaron a los funcionarios del Eje de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), siendo trasladado hasta la sede de la policía científica para que rindiera declaraciones ante los señalamientos de los testigos.
Sueños truncados
Se conoció que la adolescente había celebrado su cumpleaños el pasado 18 de agosto.
La madre de la menor no daba crédito de lo sucedido, los cercanos a la familia afectada indicaron que para la progenitora, la menor era «la niña de sus ojos».
Asimismo describieron al señalado de disparar como un joven rebelde, pero que se mostró angustiado y alterado tras la acción cometida, lamentándose de lo que había sucedido.
Por ahora los sabuesos del CICPC continúan las averiguaciones para determinar responsabilidades, mientras el caso fue remitido a la fiscalía correspondiente del Ministerio Público y el sindicado permanece en la sede del ente detectivesco.