Una vecina del edificio Las Delicias lamenta cada día que pasa lo que ocurrió puertas adentro del aparamento 08-5 del conjunto residencial Las Delicias.
«No puedo ni imaginar el horror, el dolor y la impotencia que sintió la otra nieta de Fidia cuando los encontró muertos la mañana del domingo (1-S). Mi hija me contó que los gritos eran desgarradores», continúa.
Junto a esta vecina, otra ama de casa señala: «Quien los mató no pudo actuar solo. Los muchachos eran dobles y cuando le daba a Davianna los episodios de alteración, se ponía muy violenta, pesada. Dos hombres, a veces, no podían con ella para llevarla al apartamento».
Davianna, dice, era la más inquieta. Por las noches, casi siempre, la abuela Fidia la sacaba a tomar aire y para que caminara en el estacionamiento. «Cuando Fidia le decía que ya debían volver a casa, la nieta se ponía reacia. Gritaba, daba vueltas y no había quien la llevara a dormir. Eran pocos los que hacían empatía con Davianna. Cuando se ponía violenta, procuraban acercársele y abrazarla. Allí aprovechaba Fidia para inyectarle tranquilizantes y poder llevarla al apartamento», contó aún con asombro por esta tragedia que se vive en «Las Delicias».
Dos hombres y una mujer, en planta baja, comentaban que como Davianna y Saidcarlos gritaban tanto, muchos «les sacaban el cuerpo». «No queríamos que se alteraran para no angustiar a la señora Fidia», afirmaron.
La madrugada del domingo fue la última para los tres. Los apuñalaron. Hubo saña y el cuerpo de la septuagenaria fue el más atacado, ha trascendido de manera extraoficial.
¿Quién mató a Fidia y a sus nietos? se siguen preguntando en el edificio y en toda Maracaibo, que sigue conmovida este escalofriante caso.
«Se dice que esos esposos, que llegaron a vivir en el apartamento, eran satánicos», se expresan vecinos.
«Queremos que la policía halle al o a los asesinos. Y si es esa pareja, pedimos que paguen caro», señalaron los vecinos de Fidia Iris Espina.