José David Leal Soto, de 27 años, natural de Cabimas, estado Zulia; Asael Alberto Sangronis Villavicencio, de 25 años, natural de Los Teques, estado Miranda; y un tercer hombre que aún no ha sido identificado, se enfrentaron con armas largas y granadas fragmentarias –según informara en su momento el comandante de la Zodi Falcón, vicealmirante Edward Ojeda-, a comisiones mixtas de la Faes, Polifalcón, Cicpc, Sipef, Polimiranda, Policía Nacional Bolivariana (PNB), y Guardia Nacional (GN).
Los asaltantes, que en número de cuatro entraron a la vivienda del comerciante jordano y secuestraron a su familia, pertenecían según información aportada por cuerpos policiales a una peligrosa banda zuliana denominada “Los Maracuchos”, quienes se trasladaron a Coro desde hacía varios días. Según testimonio de vecinos de la urbanización Las Urupaguas, en días previos habían visto al vehículo en el que logró huir uno de los delincuentes, “dando vueltas por sus casas”, por lo que se mantenían en alerta y en comunicación entre ellos.
Al someter a la familia de nacionalidad jordana, los secuestradores esperaban robar 10.000 dólares que el jefe de la casa había dispuesto para la compra de un vehículo, según información aportada por las autoridades.
El cabecilla de esta banda, Asael Alberto Sangronis Villavicencio, era un exfuncionario de la Guardia Nacional del estado Zulia, mientras que José David Leal Soto, era un expran.
Fuentes oficiales indicaron que la situación irregular inició pasadas las ocho de la noche del sábado 31 de agosto, cuando al menos cinco delincuentes trataron de someter a una familia –dos adultos y dos niños- de nacionalidad jordana, en la calle San Luis, próxima a la avenida Maracaibo de Coro.
Según el diario local Nuevo Día habría sido una llamada la que permitió que funcionarios de Polifalcón llegaran en minutos al sitio, sin percatarse de que uno de los asaltantes escapaba del sitio del secuestro en un vehículo Arauca de color rojo, abandonando así a sus compañeros.
Durante el enfrentamiento resultaron heridos tres funcionarios policiales.