La falta de combustible tiene a los conductores trabajando a media máquina, ya que tardan hasta 30 horas en cola para surtir sus vehículos y en ese período deben dejar de trabajar.
“En las colas dejamos nuestros carros estacionados hasta que llegue la gandola con gasolina, a veces es un día o dos. Aquí amanecemos”, dijo José Luis Machado, conductor de la línea H y Delicias.
El Sindicato de Transportistas de Cabimas se ha reunido para solicitar que habiliten una estación de servicio solo para surtir a unidades de transporte público, mostrando su carnet de línea y con un registro de vehículos, aunque no hay acuerdo con las autoridades.
Guillermo Blanco, viceministro de Refinación y Petroquímica, anunció que en Cabimas la estación de servicio Santa clara distribuiría a los choferes, pero estos no han recibido respuesta.
En el caso de Ciudad Ojeda, el alcaldeLeónidas González indicó que la gasolinera de Palma Zuliana era para surtir a los transportistas, aunque solo despacha 50 litros por vehículo.
Mariana Mosquera trabaja en una farmacia del Casco Central de Cabimas; caminó casi seis kilómetrospara poder llegar a su trabajo por la falta de unidades.
“Esto es desesperante; a veces tengo que salir de mi casa a la parada hasta dos horas antes, esperanzada en conseguir rápido”, dice.
La situación del transporte público afecta a también a muchos zulianos que utilizan las rutas extraurbanas no solo para movilizarse y llegar a sus casas y trabajos, sino también en para comprar alimentos o medicinas, asistir a clases, etc.