Los catalanes tendrán que perder 4-0 en Inglaterra para no pasar a la final, por ello la importancia de los tres tantos en este choque de ida.
Suárez aprovechó una insertada al área para marcar con tiro cruzado el primero a los 25 minutos.
Liverpool tuvo arrestos e intentó igualar las acciones, pero la buena actuación del portero del Barca, Ter Steegen hizo que se mantuviera el cero.
En la segunda parte y con un Barca más equilibrado, el equipo azulgrana aprovechó su presión para llegar con tres hombres. Suárez estuvo ahí, la pegó al poste y Messi,viviendo de atrás, la metió para anotar el segundo a los 75 minutos.
Seis minutos más tarde, Messi fue derribado en la frontal, a 20 metros del arco.
El propio argentino cobró el tiro libre para fusilar al portero rojo y firmar el 3-0.
Fue el gol 600 para el argentino jugando con el Barca y a su vez
el triunfo 47 del Barca de los 51 choques invictos que tiene en su estadio jugando la Liga de Campeones.