“En la ejecución de mantenimiento no hay insumos, se ejecutan en un 50%, porque todo lo que se necesita para el mantenimiento de las unidades generadoras y el área de transmisión, no lo tenemos. Muchas veces ni contamos con un destornillador para atender una máquina”, indicó Damaris Cervantes, trabajadora de Corpoelec y miembro de la Intersectorial de Trabajadores de Guayana.
Advirtió del riesgo que corren las centrales hidroeléctricas por la falta de mantenimiento y la sobrecarga con la que laboran las unidades.
“Ahorita las unidades generadoras están en alto riesgo, están sobre su capacidad, hay máquinas generadoras que corren el riesgo de que si se paran pueda ocurrir una destrucción masiva de una central hidroeléctrica. Si no nos quieren creer, revisen lo que pasó en Rusia con la central hidroeléctrica Sayano”, alertó.
Cervantes denunció también las deficiencias que pasan por falta de implementos de seguridad, uniformes y transporte. Recordó que, al igual que el resto de las empresas, no se cumple la convención colectiva y les imponen una tabla salarial que -afirmó- “no alcanza ni para comprar una semana de alimentos”.
Aprovecharon para manifestar su apoyo a Juan Guaidó como presidente encargado de la república. “Estamos a su disposición para reconstruir al país y el sector eléctrico”, puntualizó Cervantes.