Entre sus aspiraciones quizás nunca estuvo el enamorarse de la persona incorrecta; un hombre que marcaría un destino trágico para la muchacha, quien fue asesinada por estrangulamiento y golpes, en el sector Vila Vinten Canta, de la ciudad de Boa Vista, donde su familia con empeño, poco a poco fueron consolidando su domicilio.
Familiares de la víctima refirieron que la joven tenía aproximadamente dos meses y medio de relación con un brasileño de nombre Junior Da Silva, de 19 años de edad, manteniendo una rutina en la cual pasaba los fines de semana con él y regresaba el lunes a la casa materna, pero uno de esos días, no regresó.
Los familiares preocupados salieron en su búsqueda y no hallaron respuestas de su paradero en la casa del novio; transcurrieron las horas y supieron la localización de la muchacha gracias a un amigo del compañero sentimental de la joven, pero para el dolor y sorpresa de los parientes, éste les informó dónde se hallaba la mujer, y al llegar al sitio lo que encontraron fue el cadáver de Leonardy González, dentro de unos matorrales.
¿Novio asesino?
Familiares presumen que fue el mismo novio de la chica el responsable de la muerte; sin embargo este nunca les dio la cara, solo les dejó saber a través del mismo amigo que no tenía nada que ver en el crimen y que, en efecto, hay una tercera persona involucrada en la muerte.
Al parecer los consanguíneos intentaron un acercamiento con Da Silva, pero este no aparece para aclarar el crimen.
“Ella salió con él, estaba con ese muchacho, ahora tiene que responder por este homicidio”, expresaron los dolientes.
En Carúpano, la madre, abuela y demás familiares de Leonardy lloran el trágico final de la muchacha, velando una fotografía, pues el resto humano, por diferentes razones de índole económico, no pudo ser trasladado de inmediato a su natal tierra carupanera.
Afirmaron que en conversaciones con el tío de la víctima fatal; fueron formuladas las denucnias correspondientes a la justicia de Brasil y la madre del presunto homicida, lo presentó ante la comandancia policial, pero este fue liberado bajo régimen de presentación, y tras ese fallo, el muchacho volvería a desaparecer.
Traslado del cuerpo
Debido a la poca disponibidad económica de los familiares, el cuerpo de la muchacha debió reposar en Brasil durante ocho días, a la espera de ser trasladada a Carúpano, para que pudieran darle el último adiós.
“Ni el gobierno de Brasil y mucho menos el de Venezuela nos colabroaron para el traslado, todo lo pago un tío de la fallecida”, expresó un familiar. Los sueños de ser una gran odontóloga terminaron en el Cementerio de Carúpano, sitio donde fue sepultada tras ser recibida en San Martín.