Fue un sepelio cargado de dolor, impotencia e indignación. Cientos de personas partieron con su féretro desde la capilla de velación Santa Elena. Su madre, esposa e hijos, recibieron la más alta solidaridad por esa pérdida por parte del secretario de gobierno, Lisandro Cabello, quien fuera su amigo desde hace años. También estuvieron presentes jefes policiales y funcionarios del CICPC, donde se formó quien fuera jefe del DIEP-Zulia, y otros tantos del CPBEZ.
Karina de Cobis, pareja de esta víctima de la delincuencia organizada, dijo aún compungida por la pérdida del padre de sus tres hijos, que no duda que donde trabajaba su esposo “hay gente enconchinada”. Reveló que ella y uno de sus hijos han recibido amenazas por teléfono, luego de ocurrir el asesinato.
Por su parte el comisario del CICPC, José Martín Vega, uno de sus más entrañables amigos y compañero de trabajo, aún no sale de su asombro por la forma como le quitaron la vida. Sobre las investigaciones del caso dijo que espera que la policía científica resuelva cuanto antes el homicidio y de con los criminales.
También el comisario del CICPC, Armando Guillén, quien fuera jefe de la subdelegación de San Francisco, donde Benito Cobis se desempeñó como jefe de homicidios, se mostró destrozado por tan vil crimen. Dijo confiar en que un grupo multidisciplinario de investigadores capturen a los autores materiales e intelectuales del asesinato.
Otra decena de funcionarios policiales con los que compartió el jefe del Diep liquidado por pistoleros al servicio de mafias, manifestaron sus intenciones de sacrificar sus sueños para dar con los homicidas y darle de una vez por todas, una buena lección a esos criminales.

Karina de Cobis, esposa del comisario asesinado