Sin embargo, la prolífica carrera profesional de El Potrillo se ve empañada estos días por un incidente con el alcohol, que le ha ocasionado problemas en público más de una vez. Esta vez, la gravedad está en que ha ocurrido a bordo de un avión. Tal y como recogen los testimonios y algunos vídeos de pasajeros que viajaban con él, Fernández se subió a una aeronave con aspecto descuidado y alcohol de más. Según recoge la revista Notas, que ha hablado con alguno de esos pasajeros, Fernández no quiso abrocharse el cinturón de seguridad ni apagar el móvil cuando la tripulación se lo indicó.
El incidente tuvo lugar a mediados de agosto, pero se desconoce la fecha exacta y la ruta que cubría el avión, de Aeroméxico. En algunas de las imágenes filtradas, y tal y como recogen los testigos de lo ocurrido, se ve a Fernández de pie en el pasillo, móvil en mano, enseñando vídeos del accidente de avión ocurrido en Durango, al norte de México, el pasado 31 de julio. Entonces, una fuerte racha de viento hizo que el avión se desplomara, aunque ningún pasajero del centenar que volaban en él sufrió daños graves gracias a la pericia del piloto, que fue quien sufrió heridas de mayor consideración.
Según los testigos, se trató de una situación “muy desagradable”, puesto que el cantante de Me dediqué a perderte buscaba pelea con los sobrecargos y asustó a la tripulación. Alejandro Fernández “se levantó y nos empezó a mostrar el vídeo de Durango, y nos dijo que ojalá no nos pasara lo mismo”, afirma la testigo que cita Notas, “así que nos puso a todos nerviosos porque viajábamos en un avión de la misma aerolínea”.
En las imágenes recogidas por la revista, se ve a Fernández en evidente estado de embriaguez, con los ojos entrecerrados y algo tambaleante, mostrando imágenes en su móvil. Finalmente, la tripulación acabó sacándole de la nave y bajándole a tierra junto a una joven que le acompañaba.
No es la primera vez que Fernández causa un altercado similar. El pasado diciembre también apareció tambaleante y borracho en un concierto de la Feria de Querétaro, en el centro de México; y en mayo de 2017 en otro en Puebla. En marzo de 2016 también atacó a un reportero que quería entrevistarle en Ciudad de México después de un concierto.