En un encuentro de la segunda jornada del grupo D, disputado en el Nizhny Nóvgorod Stadium ante cerca de 55.000 espectadores, los dirigidos por Jorge Sampaoli se vieron ampliamente superados por un conjunto croata comandando desde el centro del campo por Luka Modric e Ivan Rakitic.
Argentina salió al campo con una formación de tres defensores, con Otamendi como único central y acompañado en las bandas por Tagliafico y Mercado. Sin embargo la propuesta de Sampaoli era dominar el centro del campo, por lo que abandonó el esquema 4-2-3-1 y pasó a 3-4-3 con Gabriel Mercado, Enzo Pérez y Marcos Acuña como novedades.
Esta vez los señalamientos no se le pueden colocar a Messi, quien se vio extra motivado y peleó cada pelota, pero no encuentra compañero en una Argentina que en los dos partidos que ha disputado en Rusia 2018 se ha visto muy gris.
Argentina depende de otros resultados y deberá ligar que Nigeria derrote a Islandia, ya que si la selección Vikinga logra superar a las Aguilas, un empate en la última jornada contra Croacia clasificaría a las dos naciones europeas y Messi, una vez más, se quedaría sin Mundial.