Cuando se trata de inventar guarniciones, no hay nada que detenga la imaginación. Con mezclar varios ingredientes que sean ricos y versátiles, ya se pueden obtener resultados deliciosos y apetitosos. Estas son unas tortitas fritas hechas con maíz, queso cheddar y cebollín. Sirven como contorno, e incluso como desayuno o merienda. Basta con acompañarlas de una rica salsa tártara o de ajo para que sean también un rico pasapalo en fiestas o reuniones.
Si no tiene queso cheddar, puede sustituirlo por cualquier otro amarillo. También puede incluir otras hierbas como perejil o romero, además del cilantro.
Ingredientes (para 6 personas)
4 huevos
4 cebollines cortados finamente (partes blancas y verdes)
½ taza de cilantro picado finamente
1 taza de queso cheddar rallado
6 mazorcas de maíz cocidas
1 taza de harina de trigo para todo uso
Sal marina al gusto
Pimienta negra recién molida al gusto
Aceite de oliva o aceite neutro para freír
Preparación
Desgranar las mazorcas cocidas y colocar los granos en un procesador de alimentos. Triturarlos y pasarlos a un bol grande.
Añadir los huevos, los cebollines, el cilantro, el queso, los granos de maíz y la taza de harina. Sazonar generosamente con sal y pimienta. Mezclar todo muy bien con las manos hasta que se forme una masa. Tomar una cantidad de masa del tamaño de una pelota de golf y apretarla con las manos, como si se estuviesen haciendo arepas. Formar cada una y mantenerlas en una tabla para comenzar a freír.
Calentar el aceite. Cuando esté caliente, reducir el fuego a medio. Freír cada tortita por ambos lados hasta que estén bien doradas. Pasarlas por papel absorbente para retirar cualquier exceso de aceite. Servirlas bien calientes con salsa tártara.


