Los aros de cebollas representan un rico complemento que combina perfectamente con más de un platillo, desde ensaladas, hasta hamburguesas; y que acumulan a más de un adepto alrededor de mundo.
Con esta receta la preparación de aros de cebollas perfectos dejará de ser un secreto de restaurantes y grandes cadenas de comida. Aprende a prepararlos de forma rápida y sencilla desde tu hogar, para que los comas siempre que quieras.
Ingredientes
– 1 ó 2 cebollas
– 150 gr de harina
– 250 gr de pan rallado
– 250 ml de leche
– 1 huevo
– 1 cucharadita de levadura
– 1 cucharadita de sal
– 1 cucharadita de pimienta
– Aceite para freír
Paso a paso:
1.- Lo primero es pelar y picar la cebolla en rodajas gruesas de 1 cm de grosor. Desechas los extremos, el primer aro exterior y los del centro, asegurándote que no quede ningún aro unido a otro.
2.- En cuanto los tengas todos sueltos, introdúcelos en un recipiente con agua fría y un poco de sal para suavizarles el sabor.
3.- Mientras, pon la harina en un recipiente, junto a la levadura y la sal. Mezcla bien.
4.- Sacas los aros del agua y colócalos en un papel absorbente para secarlos. Después pásalos por la harina, asegurándote que estén bien impregnados por todos los lados y reservas. No tires la harina que te va a servir para hacer el rebozado.
5.- Bate el huevo en un bol, agrega la leche y la pimienta y lo remueves. Incorporas la harina y sigues removiendo hasta conseguir una mezcla homogénea y sin grumos.
6.- Sumerge los aros en esta mezcla, los sacas y los escurres un poco. Luego los pasas por el pan rallado que has puesto con antelación en un recipiente y los rebozas por todos los lados.
7.- Pon una sartén al fuego con abundante aceite y en cuanto esté caliente los fríes a fuego medio-suave. Cuando estén dorados por un lado, les das la vuelta para que se hagan del otro.
8.- Retíralos del sartén cuando estén dorados y ponlos en un plato con papel absorbente para quitarles todo el exceso de aceite.
Tips
– Los tienes que freír en aceite muy caliente para que se forme la costra y estén más crujientes.
– Los puedes rebozar con pan rallado normal.
– No tires la cebolla que te ha sobrado, la puedes usar para otros platos.


