Los cuerpos de las víctimas fueron ocultados dentro de pipotes que eran utilizados para almacenar agua.
El hallazgo fue realizado por funcionarios de Polivargas, quienes fueron alertados por residentes de la zona sobre una discusión que se había suscitado en las inmediaciones de la referida vivienda, ubicada en una de las zonas de invasión que proliferaron en Los Corales tras la tragedia de 1999.
Los cuerpos presentaron heridas con objetos contundentes, además de estar maniatados y amordazados.
Las víctimas fueron identificadas como: Mariluz Suárez, de 48 años, y su pareja Ernesto Villalba, de 53 años, Marcial Antonio Suárez, de 25 años, y su pareja María Gabriela Delgado, de 26 años. La identidad del lactante no ha sido aún verificada, pero se presume sea el hijo de una de las parejas.
Fuentes de la delegación del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) Vargas indicaron que manejan la venganza como móvil del hecho, pero no descartan otras hipótesis.
De acuerdo con la información suministrada por otros residentes del sector, los fallecidos trabajaban comerciantes informales en el sector Caribe de Caraballeda.
