Werner Gutiérrez, profesor de la Facultad de Agronomía de la Universidad del Zulia, aclaró que la yuca dulce puede convertirse en amarga si es sometida a condiciones extremas durante su cultivo y si no es tratada correctamente después de la cosecha, reseñó Panorama.
El especialista alertó de cuatro maneras de cómo los ciudadanos pueden diferenciar una yuca amarga a una dulce.
- En el puesto de venta el comprador puede desprender la corteza, arrancar una porción pequeña de la raíz (parte blanca) y probarla al gusto. “Si sabe amargo no la compre, puede ser yuca amarga”, apunta.
- Una vez en la casa, cuando se vaya a “pelar”, la corteza o concha se quita fácilmente con el cuchillo. “Si la yuca es amarga es muy difícil el desprendimiento y habrá que rasparla para quitar la concha marrón. Si le sucede esto último evite el consumo”.
- El tercer punto es el tiempo de cocción. La yuca dulce suele tardar entre 10 y 20 minutos para “ablandar”. “La yuca amarga tarda el triple y serían necesarios de 45 a 60 minutos para abrirse al contacto con el tenedor”.
- Una vez cocida, la yuca dulce presenta un color uniforme al observarla en su corte transversal. La amarga tendrá un color amarillo en el centro y blanco a los bordes bien diferenciados.
Recientemente murieron cinco personas por haber ingerido yuca amarga en el sector Isaías Medina Angarita, ubicado en Catia.
Cuatro de los fallecidos eran familia y habían comprado el tubérculo en la calle, el que les causó la muerte por intoxicación a los pocos días de haber consumido el alimento.