Eduardo Emiro Clavel, de 54 años, estaba desaparecido desde el pasado 30 de diciembre. Sus parientes, tras su ausencia, denunciaron a los funcionarios de la Policía científica, por lo que se intensificaron las labores de búsqueda.
Las investigaciones adelantan que se trató de un móvil pasional, sin embargo no descartan otros móviles. A Clavel lo encontraron con signos de violencia, sus homicidas se ensañaron. No solo le dispararon, sino que lo maniataron; le cortaron las piernas, y las enterraron junto al resto de su cuerpo. Se conoció que el fallecido salió el pasado tres de enero a trabajar. Era chofer de una línea de transporte público en Cabimas.
Aun no han encontrado la unidad en la que se desplazaba ni sus documentos de identidad. Fuentes ligadas al caso revelaron que el infortunado salía con una dama comprometida, y al parecer estaba advertido por la pareja de la mujer. Funcionarios policiales indagaron el entorno del profesional del volante para dar con su paradero.
Los habitantes del sector La Plata del municipio Simón Bolívar, en la Costa Oriental del Lago, hallaron, ayer en la madrugada, el cadáver de Eduardo Clavel Castellanos, de 54 años, enterrado en una zona enmontada. Los familiares de la víctima aseguraron que tenía ocho días desaparecido.
Mediante investigaciones, extensas labores de patrullaje y entrevistas sostenidas con testigos, los detectives del Eje de Homicidios de la Policía científica recabaron elementos probatorios para determinar la culpabilidad de los tres sospechosos. Uno de ellos era Maritza Rafaela Urdaneta Vielma (50), su expareja sentimental.
Allegados a los Clavel comentaron que Eduardo interpuso una orden de alejamiento contra Maritza, la cual quedó sin efecto tres años después. La relación que sostuvieron se “torno problemática y tormentosa”.
Durante un interrogatorio, la mujer confesó el asesinato, señaló el lugar exacto donde enterraron el cuerpo. Denniel José Ortiz Chirinos (23) también se encuentra tras las rejas, los sabuesos buscaban a Jesús Enrique Castellanos Morales (27), el tercer implicado, lo encontraron.
El antisocial se enfrentó con funcionarios de la Policía científica en una casa situada en la calle San Vicente del sector Barlovento, en Cabimas. Producto del intercambio de disparos resultó herido de gravedad, murió sobre una camilla de un Centro de Diagnóstico Integral.
Se conoció que la víctima residía en el sector El Prado de Simón Bolívar, trabajaba como chofer adscritos a la Gerencia de Transporte de Petróleos de Venezuela, tenía ocho hermanos.