Los floridanos, más acostumbrados al azote de un huracán, se apuraron a publicar en las redes sociales fotos de nieve acumulada sobre chancletas playeras y piscinas al aire libre, con el hashtag #snowmageddon. La tormenta invernal que golpea el miércoles el sureste estadounidense ha provocado alertas meteorológicas y el cierre de rutas en el norte de Florida y el sureste de Georgia.
El frío crea un paraíso invernal en cataratas del Niágara.
La fina lluvia que se desprende de las caídas de agua se congeló de inmediato sobre todo lo que toca, tiñendo árboles, sendas peatonales, acantilados y miradores de un blanco radiante. La recompensa para los visitantes que consiguen hacer frente a las gélidas temperaturas son las fotografías y selfies en un paraíso invernal.
«Es espectacular. Aunque haga frío, es una atracción durante todo el año”, dijo Paul Tabaczynski, natural de Buffalo y residente en Texas, durante una visita el martes.
Aunque todo alrededor a su alrededor está helado, el agua sigue fluyendo y creando una fina llovizna en las tres cascadas que conforman la turística frontera natural entre Estados Unidos y Canadá. El viento del oeste suele soplar hacia el lado estadounidense, explicó el meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional Steven Welch, donde la humedad viste cada centímetro del paisaje de blanco.
El gobernador de Georgia, Nathan Deal, declaró estado de emergencia en el área costera; mientras el de Florida, Rick Scott, alertó a sus ciudadanos a prepararse para «condiciones climáticas extremas», con temperaturas en torno a los 0ºC en el norte del estado.
«Hoy y mañana se espera mucha nieve y hielo desde Florida hasta Maine (noreste)», escribió el miércoles en Twitter el Centro Nacional de Meteorología (NWS).
«Esta tormenta en la costa este se intensifica rápidamente y producirá vientos fuertes y peligrosos, que pueden resultar en árboles caídos, cortes de electricidad e inundaciones costeras», advirtió el servicio meteorológico.