En muchas especies se observan periodos de aparente inactividad, pero ¿duermen como los seres humanos? Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Pensilvania y el Instituto de Neurociencias de California reveló que las moscas de la fruta lo hacen de una manera tan profunda que, cuando están en reposo, cuesta bastante despertarlas. Además, si no descansan lo suficiente, muestran síntomas claros de falta de sueño, y reaccionan de la misma manera que las personas a la cafeína o los somníferos.
Por su parte, las abejas no son capaces de comunicarse eficazmentecon sus congéneres si no han podido pasar por un período de inactividad.
Como ocurre con los humanos, la comunicación efectiva entre los miembros de una sociedad es fundamental para que se mantenga la vida en comunidad. De ahí que sea tan importante el descanso nocturno también para un tipo de insecto: las abejas.
Por tanto, una abeja «mal descansada» podría suponer un desastre para la vida colectiva y la prosperidad de la colmena. La vida en la colmena es muy exigente para las abejas; los zánganos, por ejemplo, son expulsados o dejados morir de hambre cuando ya no son necesarios (en el fin del periodo reproductivo de las reinas vírgenes). Por otra parte, las abejas obreras escogen a larvas de menos de tres días cuando comienzan a observar que una abeja reina está siendo ineficiente.