Stephens, de 24 años, séptima jugadora en la historia del Abierto de Estados Unidos que llegó a las semifinales a pesar de no estar en entre las top 50, llegó al torneo como número 83 del mundo, jugará también su primera final de un torneo de Grand Slam.
La nueva finalista, que juega el sexto Abierto de Estados Unidos, tendrá como próxima rival a la ganadora de la otra semifinal de compatriotas que esta noche también juegan Madison Keys, decimoquinta cabeza de serie, ante Coco Vandeweghe, vigésima preclasificada.
Si es Keys la rival, Stephens tiene ventaja de 1-0 en el único enfrentamiento que han protagonizado, pero si le toca a Vandeweghe, ésta la aventaja 3-1 en los cuatro partidos que han jugado.
Desde 1981 que no había cuatro jugadoras locales en las semifinales del Abierto de Estados Unidos.
El triunfo de Stephens ante la mayor de las hermanas Williams, el segundo que consigue en los dos únicos enfrentamientos que han tenido, el primero fue en Roland Garros del 2015, llegó después de haberse disputado dos horas y siete minutos de acción en la que los dos primeros sets no dejaron ningún tipo de emoción, pero el tercero valió por todos.