Familiares y amigos de los difuntos acudieron este domingo 14 de mayo, para estar un momento con quienes partieron al encuentro con el señor. En ese momento, las cientos de personas se dieron cuenta no sólo de las condiciones en las que el alcalde Félix Bracho tiene al campo santo, sino que además se percataron de que los restos de sus seres queridos fueron profanados, práctica que tiene muchos años pero que la máxima «autoridad» de la ciudad no hace nada para acabarla.
Dolientes de los difuntos que descansan en el cementerio municipal de Cabimas contaron que ya esta bueno de esta situación, porque aparte de la desidia en la que se encuentra el campo santo, la delincuencia hace lo que le venga en ganas con los restos de seres humanos. Mencionaron que profanan las tumbas, dejan los restos tirados por todos lados y que de paso, esto es permitido por las autoridades porque no hacen nada para acabar con esta situación.
Cientos de personas que acudieron al cementerio «Santísima Trinidad» este domingo, manifestaron su dolor e impotencia porque al llegar a la bóveda de su familiar, se dieron cuenta que los huesos estaban regados a la afueras de la misma, debido a que personas inescrupulosas se encargan de realizar estas prácticas inhumanas, profanaron las tumbas para buscar objetos de valor entre los muertos.
Esta práctica no es nueva en el cementerio municipal de Cabimas, pero lamentablemente la ciudad tiene un alcalde que ni hace ni deja hacer, por lo cual las delincuencia en este campo santo aumenta, sin que las llamadas autoridades municipales hagan algo para solucionar esta situación.