En la pintura estuvo la clave del juego. Guayana capturó 54 rebotes, 25 de ellos ofensivos, por solo 34 de los capitalinos, que no tuvieron tino en ataque (lanzaron para un 40% de campo) a pesar de forzar 18 pérdidas de balón pero sólo concretaron 14 puntos tras esos balones ganados.
“Cocodrilos es un equipo que trata de correr la cancha y nosotros tratamos de jugar como ellos y al principio del partido evitamos que corrieran la cancha. Al final cumplimos el objetivo que era ganar”, explicó Curro Segura, entrenador de los Colosos del Sur, que le propinaron la quinta derrota del año a los avileños, dos de ellas a manos de Gigantes.
“Corrimos la cancha pero no pudimos ser efectivos en ataque y eso nos costó el partido”, sentenció Néstor Salazar, coach de Cocodrilos que con sus 54 puntos anotados, implantó una nueva marca dentro de la franquicia. El 10 de abril de 1999 anotaron sólo 57 tantos ante Guaiqueríes de Margarita en La Asunción.
“Ahora cuándo hable con los jugadores les haré saber de ese récord negativo del equipo que implantamos para buscar una reacción en ellos”, agregó “Mamá Osa”.
Con este triunfo, Gigantes llegó a cuatro victorias en el PNU, mientras que los saurios sufrieron apenas su tercera derrota de esta campaña jugando como local.
“El equipo ha vuelto a su mejor forma, está compacto y en estas series de visitante siempre es importante sacar, al menos, una victoria”, concluyó Segura.