Más de 67 representantes de los transportistas de toda la región se dieron cita en el lugar para presentar una serie de reclamos y peticiones a Molina, con el fin de encontrar soluciones a la “triste y grave” situación que atraviesan los conductores y sus unidades.
Entre las exigencias que hicieron, resaltan un pliego de cinco peticiones al ministro y nueve al jefe del Ejecutivo regional. Los choferes solicitaron al ministro revisar los precios elevados de insumos y repuestos, que hacen imposible el mantenimiento preventivo y correctivo de las unidades. Pidieron resolver la ausencia de cauchos con medidas o jornadas exclusivas para el transporte público. El tema de las proveedurías y la implementación del nuevo sistema de pasaje estudiantil también estuvieron sobre el tapete.
Reunión a medias
Rubén Esis, presidente de la Central Sindical Noroeste de Transporte, comentó que algunas de las peticiones al mandatario regional fueron sobre los problemas de aguas negras y servidas que destruyen el asfalto y la grave situación en materia de seguridad, en la que hampones roban y hurtan las unidades, mientras que con frecuencia asesinan a sus compañeros.
El gremialista indicó que el ministro no realizó algún ofrecimiento y la reunión se desarrolló bajo un ambiente de respeto y altura. “Se habló de un plazo de 15 días para evaluar las propuestas y direccionar las peticiones. Se comprometió a revisarlas y se realizaran haciendo mesas de trabajo a nivel municipal y regional de acuerdo a las directrices que vengan para no abandonar la lucha”.
El representante de los transportistas, aseguró que no se ofrecieron soluciones y hasta ahora solo llegaron unos cauchos y algunas baterías a la proveeduría. “En sí no hubo solución a los problemas presentados, pero se comprometieron a dar respuesta lo más pronto posible. En caso de que no seamos tomados en serio tendremos que reunirnos y evaluar próximas acciones».
Tema espinoso
Durante la reunión, el tema del nuevo sistema de pasaje estudiantil no pasó por alto y los transportistas reclamaron que desde el Gobierno prometieron que en enero entraría en vigencia y aún nada. Los profesionales del volante aseguraron que el proceso “va muy lento” y piden celeridad y seriedad para resolver este problema.
Esis concluyó que los transportistas perciben sumas irrisorias por concepto de pasaje estudiantil y exigen que el Gobierno subsidie a los estudiantes y no ellos. “Los llevamos porque son el futuro del país. No hay fecha para la implementación del sistema y se cometieron muchos errores”.