No es para menos. La Undécima, la Supercopa de Europa, el Mundial de Clubes con el Madrid (en el que fue nombrado mejor jugador) y la Eurocopa con Portugal fueron sus títulos nivel colectivo. A nivel individual pleno. Todo por mayoría. Mejor jugador para la UEFA, para la FIFA (The Best) y Balón de Oro. Además, a la santísima trinidad de los trofeos individuales del fútbol añadió otros ocho galardones personales: mejor deportista europeo de las Agencias, World Soccer, Four FourTwo, Espy…
Siempre le defienden y es lógico. Cristiano llegó al Madrid con 24 años y su rendimiento ha sido bestial. Salvo su primer año (y por lesión) superó la barrera de los 50 goles siempre (seis años consecutivos). Estas cifras le han convertido en el máximo goleador histórico del Madrid promediando gol por partido. Las dos primeras temporadas no lo pasó bien porque no hubo títulos. Después ha llenado su vitrina con diez títulos en siete temporadas: dos Champions, una Liga, dos Copas del Rey, dos Supercopas de Europa, una de España y dos Mundialitos.