No realizar estiramientos
Después de practicar deporte, el cuerpo se encuentra en un estado de alta actividad y es necesario ayudar a la musculatura y al sistema cardiorrespiratorio a volver a la calma. Para ello hay que realizar “estiramientos suaves y de baja intensidad, de forma que no haya mucha tensión muscular” explica el
profesor.
No ducharse
Además de por higiene, una ducha “estimula la circulación sanguínea y ayuda con la lipólisis, un proceso metabólico que quema los lípidos cuando hay un cambio de temperatura brusco”, explica Marco, quien recomienda ducharse con agua fría, aunque pueda ser menos agradable.
Tumbarse en el sofá después de entrenar
“Para el cuerpo, no es bueno un cambio brusco de estar muy activo a detenerse de golpe”, afirma el entrenador: “al cuerpo hay que desacelerarlo progresivamente, para ello es mejor mantener un mínimo de actividad”.
No abrigarse
El esfuerzo del entrenamiento hace que sintamos calor, y por eso muchas veces no nos abrigamos lo suficiente cuando terminamos. En este momento, el organismo, que está tratando de reponerse del trabajo realizado, está más expuesto al contagio de enfermedades porque sus defensas están más bajas.
Falta de hidratación
Es muy importante acostumbrarse a beber agua o alguna bebida isotónica antes, durante y después del ejercicio. El profesor Marco también advierte que es necesario diferenciar entre bebidas isotónicas y bebidas energéticas, que tienen componentes, como la taurina, cuya función es estimulante, que es el efecto contrario al que se busca tras el entrenamiento.
Fumar
Es un hábito nocivo en cualquier momento, pero más después de practicar deporte, porque las vías respiratorias están “más abiertas y todo lo tóxico que aporta el tabaco entra con más facilidad a los pulmones y al organismo”.
Beber cerveza
Aquí está la inesperada sorpresa de la lista, desde hace algunos años, varios estudios afirman que la cerveza permite una hidratación eficaz del organismo después del ejercicio físico. “Se trata de un buen recuperador, pero se debe consumir con moderación, porque después de dos ya se empiezan a sentir los efectos del alcohol”, afirma Marco.