El Sevilla, ganador de las dos últimas ediciones, buscará su quinto título en una racha que se inició en 2006 bajo la batuta de Juande Ramos. Los hispalenses encabezan el ranking de la competición con cuatro títulos tras hacer pleno en las cuatro finales disputadas. El Liverpool tampoco ha fallado en ninguna de las tres finales jugadas. Hoy se romperá la infalibilidad de uno de los dos.
El premio para el vencedor es gordo: el acceso directo a la fase de grupos de la Champions. El equipo de Emery tiene asegurada, por lo menos, su presencia en la próxima Europa League pese a su mediocre papel en la Liga, en la que ha sido el único equipo incapaz de vencer fuera de casa. El Liverpool también ha fracasado en el campeonato doméstico y se lo juega a todo o nada: Champions o fuera de Europa.
El principal argumento del Liverpool apunta a la confianza que genera Klopp, ídolo ya en Anfield más allá de los resultados. El equipo ‘red’ contará con cierta ventaja en las gradas del St. Jakob Park porque a las 10.600 entradas que recibió por parte de la UEFA cabe añadir las aproximadamente mil que desde el sevillismo se han revendido a seguidores ingleses.
15 FINALES EN DIEZ AÑOS
El Sevilla atraviesa la mejor etapa de su historia. Desde 2006 ha disputado doce finales, a las que añadirá próximamente tres: la de hoy, la de Copa del próximo domingo y la de la Supercopa de España ante el Barça.
Los ocho títulos alzados suponen algo impensable para el Sevilla años atrás. Ahora el equipo es un habitual en las finales y hoy confía en añadir un título a su palmarés.
Unai Emery no podrá contar con Trémoulinas, Krohn-Dehli ni Reyes y confía en la solvencia que el grupo demuestra en este tipo de encuentros. Klopp debe prescindir de Sakho, que dio positivo en un control antidopaje, y del lesionado Origi para afrontar una final que será vista en más de cien países con una audiencia estimada de 160 millones de telespectadores.