La jornada de terror inició a las 8:46 am, momento en que el vuelo 11 de American Airlines impactó la Torre Norte del World Trade Center en Nueva York, afectando los niveles 93 al 99. Posteriormente, a las 9:03 am, el vuelo 175 de United Airlines colisionó contra la Torre Sur, entre los pisos 77 y 85. La tragedia se extendió con el ataque al Pentágono y el desplome del vuelo 93 en un campo de Shanksville, Pensilvania.
Los atentados dejaron un saldo de 2.983 fallecidos y la destrucción total de las Torres Gemelas. Entre las víctimas, cuatro venezolanos con trayectorias distintas vieron sus vidas interrumpidas mientras cumplían con sus labores cotidianas en la metrópoli neoyorquina.
John Howard Boulton
Nacido en 1971, John Howard Boulton formaba parte de una familia venezolana. Tras emigrar a Estados Unidos, cursó estudios de Marketing en la Universidad de Pensilvania. Casado con la islandesa Vigdis Ragnarsson y padre de un bebé de 11 meses, Boulton se desempeñaba desde 1994 en la firma financiera Euro Brokers International, ubicada en el piso 84 de la Torre Sur.
Tras el primer impacto en la Torre Norte, Boulton logró comunicarse con su esposa para informarle que intentaría evacuar el edificio. Sin embargo, al llegar a la zona de ascensores, recibió la orden de retornar a su oficina debido a la caída de escombros. Tras el impacto del segundo avión, los ascensores quedaron inhabilitados, dejando a los ocupantes atrapados. En los niveles afectados por el siniestro perecieron 637 personas, siendo Boulton uno de los que no logró salir con vida.
Jenny Seu Kueng Low Wong
Jenny Seu Kueng Low Wong nació en Caracas en 1976, hija de comerciantes de origen cantonés. A los 12 años se mudó a Nueva York, donde culminó su educación secundaria y se graduó en Administración de Negocios en la Universidad de Nueva York en 1998.
Para el día del atentado, Jenny trabajaba como asistente de la vicepresidencia en la aseguradora Marsh & McLennan, situada en el piso 100 de la Torre Norte. El impacto del avión bloqueó las rutas de evacuación, impidiendo que las personas en los niveles superiores pudieran ponerse a salvo.
Eduardo Hernández y Anabel de Hernández
Sobre Eduardo Hernández, de 41 años, y Anabel de Hernández, de 40, la información pública es limitada. Se conoce que ambos prestaban servicios en el Chase Manhattan Bank, entidad financiera situada en las inmediaciones del complejo del World Trade Center. Aunque no se detallaron las circunstancias exactas de su deceso, diversos reportes confirman que ambos se encontraban en la zona del desastre durante el ataque.