La oficina de la Presidencia informó a través de sus canales oficiales que el jefe de Estado instó a encontrar soluciones inmediatas para el abastecimiento, mientras evaluaba la estrategia operativa en un contexto marcado por los prolongados racionamientos de energía.
Este es uno de los temas más delicados para una urbe donde residen casi dos millones de personas, señaló el reporte oficial, subrayando la visita a la fuente de Paso Seco. En este lugar, las autoridades priorizan la reparación y el rescate de equipos, especialmente los motores destinados al bombeo de agua.
Como medida temporal, se está haciendo uso de motores de combustión mientras se avanza hacia la implementación de paneles solares en los puntos de bombeo, según indicó el comunicado.
Las constantes averías y los cortes de luz han profundizado la crisis del servicio en los últimos meses. La operatividad de los equipos hidráulicos depende estrechamente de la estabilidad eléctrica, a lo que se suma el desgaste de una infraestructura que carece de inversiones y mantenimiento preventivo.
La semana pasada, la entidad estatal Aguas de La Habana reportó una falla técnica de gran magnitud en la red hidráulica, lo que obligó a detener la conductora que alimenta el Sistema Central. Esta interrupción afectó a seis municipios, impactando a cerca de la mitad de la población capitalina.
En mayo pasado, Antonio Rodríguez, presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), expuso ante la televisión estatal que aproximadamente 2,7 millones de cubanos enfrentan dificultades severas con el servicio de agua, atribuyendo esta situación al bloqueo energético y a las recientes directrices ejecutivas impuestas por Estados Unidos.
Asimismo, el funcionario advirtió que en diversas zonas del país el agua se distribuye con presiones mínimas, y que la falta de electricidad impide que muchas familias reciban el suministro, agravando el deterioro de los equipos de bombeo debido al déficit energético.
Rodríguez explicó que la falta de acceso a financiamiento internacional y la salida de proveedores han afectado profundamente al sector hidráulico, siendo uno de los ámbitos más golpeados por las sanciones estadounidenses.
Finalmente, se enfatizó la urgencia de transformar la matriz energética del sector, con el objetivo de que el 52% de las 3.300 estaciones de bombeo a nivel nacional logren operar mediante fuentes de energía renovable.