El oficial, identificado como Christian Castro, es procesado en Minnesota por los delitos de agresión y reporte falso de un crimen, tras el incidente del 14 de enero donde resultó herido Julio Sosa Celis, de 24 años.
Castro fue detenido en mayo en la localidad de Harlingen, al sur de Texas, por efectivos estatales y miembros de la Oficina de Investigación Criminal de Minnesota (BCA), pocos días después de que se formalizaran los cargos en su contra.
Aunque las autoridades de Minnesota han insistido en su traslado desde el momento de la captura, el agente permanece recluido en Brownsville, Texas, una zona fronteriza con México.
La semana pasada, el fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, interpuso una demanda contra el estado de Texas y su gobernador, el republicano Greg Abbott, exigiendo la extradición ante el temor de que Castro fuera puesto en libertad y escapara hacia territorio mexicano.
En su dictamen, el juez Fernando Rodríguez Jr. determinó que la parte demandante no logró comprobar que el gobernador Abbott hubiera procedido de manera irregular al retrasar el trámite de la solicitud.
La normativa vigente en Texas establece un límite de 90 días para la detención bajo órdenes de extradición, plazo que vence este jueves, lo que abre la puerta a que el acusado recupere su libertad.
Tras conocerse la decisión, Ellison calificó de preocupante la demora del gobernador Abbott y destacó que el propio tribunal reconoció el riesgo de fuga que representa Castro.
“Continuaremos con el litigio y agotaremos todas las instancias necesarias para asegurar que Castro sea trasladado a Minnesota y responda ante la justicia por los cargos penales en su contra”, afirmó el fiscal.
Sosa fue una de las tres personas alcanzadas por proyectiles de agentes de ICE durante la operación “Metro Surge”, un despliegue masivo de cientos de oficiales migratorios en Minneapolis bajo la administración del presidente Donald Trump que derivó en graves disturbios con la comunidad.
En aquel operativo, otras dos personas, identificadas como Renée Good y Alex Pretti, perdieron la vida a causa de los disparos efectuados por los agentes migratorios.