De acuerdo con expertos en infectología, el uso habitual o preventivo de estos productos no garantiza estar exento de padecer un resfriado. Aunque existe la creencia generalizada de que estos suplementos refuerzan la protección del organismo, la evidencia científica actual no confirma que logren evitar el contagio de virus respiratorios.
Los profesionales de la salud subrayan que el sistema inmunitario no requiere dosis adicionales de nutrientes si la persona goza de un estado de salud equilibrado. Además, resaltan que la ingesta innecesaria de cápsulas o sobres no solo representa un gasto económico prescindible, sino que puede derivar en molestias digestivas u otros efectos adversos para el organismo.
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Foto: Magnific
Evidencia científica y las claves para prevenir
El doctor Robert Güerri, jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital del Mar, analiza el impacto real de los productos más comercializados frente a las infecciones víricas. Sobre la vitamina C, aclara que, aunque participa en procesos biológicos del sistema inmune, los ensayos clínicos demuestran que tomar suplementos no previene los catarros.
El especialista explica que tampoco existen pruebas suficientes para recomendar el uso preventivo continuo del zinc. En contextos o estudios muy específicos, este mineral solo ha mostrado indicios de reducir levemente la duración de algunos síntomas en fases iniciales, pero nunca evita la infección inicial.
El médico señala que la mejor estrategia para protegerse de los virus es retomar hábitos sencillos y realmente eficaces. En lugar de confiar en soluciones mágicas comerciales, Güerri recomienda cuidar los pilares fundamentales del bienestar diario: mantener una dieta variada rica en productos frescos, realizar ejercicio físico de forma regular, dormir las horas necesarias para un buen descanso y gestionar el estrés.
Asimismo, destaca la importancia de ventilar con frecuencia los espacios cerrados para reducir la concentración de gérmenes en el ambiente. Para las personas sanas sin deficiencias diagnosticadas, la prioridad debe ser un estilo de vida saludable y no la ingesta diaria de comprimidos.