El malestar ciudadano se hizo evidente a través de diversas plataformas digitales tras conocerse que la unidad 17, considerada una de las máquinas con mayor capacidad operativa de la central, sufrió una detención repentina el pasado 29 de agosto. Según estimaciones del ingeniero José Aguilar, especialista en sistemas de generación, esta avería implica una pérdida inmediata de 770 megavatios, cifra que asciende a 1.200 megavatios al sumar el impacto en otras centrales del Bajo Caroní.
Este delicado escenario fue analizado el 14 de septiembre por el director de El Pitazo, César Batiz, en su espacio Punto y Contexto, donde entrevistó al ingeniero Aguilar. El experto enfatizó que las autoridades de la estatal eléctrica fueron notificadas con meses de antelación sobre el avanzado deterioro que presentaba la unidad 17.
Ante esta situación, los ciudadanos han alzado su voz para advertir que la inestabilidad eléctrica constituye un obstáculo insuperable para cualquier intento de recuperación económica. Usuarios como Marina Contreras expresaron su frustración, cuestionando cómo puede progresar el país cuando los servicios básicos, como la electricidad, son deficientes. Otros ciudadanos señalaron que el agotamiento crónico derivado de los apagones diarios, que alcanzan entre 6 y 8 horas, destruye la tranquilidad familiar, denunciando además una marcada diferencia en el trato hacia las provincias frente a la protección de la Gran Caracas.
Hermetismo y tensión en la planta
Respecto a la falla, trabajadores de Corpoelec han reportado un ambiente de hermetismo y tensión dentro de las instalaciones. Consultas realizadas a empleados y dirigentes sindicales revelan que, desde inicios de septiembre, el área afectada se encuentra bajo un control y vigilancia mucho más estrictos.
Carlos Reyes, dirigente sindical que fue forzado a jubilarse en 2021 tras realizar denuncias laborales, señaló que, a pesar de la magnitud de la falla, no existen indicios de labores de reparación efectivas. Según el ex trabajador, hasta la fecha solo se han realizado inspecciones superficiales. Reyes advirtió que, considerando los antecedentes de averías en la industria, es altamente probable que la máquina 17 no sea reparada ni se ejecuten los correctivos necesarios para estabilizar el sistema.