A través de un balance difundido en sus plataformas digitales, la organización subrayó que el estatus de la ciudad como potencia no es fortuito, sino el resultado de más de un siglo de tradición moderna. Este desarrollo se sostiene sobre tres pilares fundamentales: los corredores comerciales de alta afluencia —como 5 de Julio, Bella Vista, Cecilio Acosta, Santa Rita y Dr. Portillo—, el turismo corporativo enfocado en eventos empresariales y médicos, y el turismo religioso, con especial énfasis en las Fiestas Patronales.
El sector hotelero como pieza clave
El informe destaca que la oferta de alojamiento en la ciudad incluye más de 10 hoteles de gran relevancia. El Tibisay Hotel del Lago lidera esta capacidad con 360 habitaciones y un área de 3.600 metros cuadrados, distribuidos en nueve salones con capacidad para recibir a 4.000 personas simultáneamente.
A esta infraestructura se suman establecimientos de renombre como el complejo Hotel Maruma / Crowne Plaza, Hotel Kristoff, Hotel Inter Maracaibo, Hotel El Paseo, Hotel Cumberland, Hotel Oceanía, Hotel Del Sur, Hotel Gran Delicias y Hotel Golden Monky. Para la realización de grandes convenciones, el Palacio de Eventos destaca por su estructura de seis niveles, que abarca más de 10.000 metros cuadrados de exposición y capacidad para albergar a más de 7.000 asistentes.
En cuanto a la infraestructura deportiva y de entretenimiento, la ciudad cuenta con el Estadio Luis Aparicio “El Grande”, sede de las Águilas del Zulia, con aforo para más de 23.000 personas, y el Estadio Olímpico José Encarnación “Pacheco Romero”, equipado con estándares internacionales para eventos de gran magnitud con capacidad para 40.800 espectadores.
Conectividad y patrimonio cultural
Caturzulia resaltó que el Aeropuerto Internacional La Chinita es la principal puerta de entrada a la región, con capacidad para movilizar a 1,5 millones de pasajeros anualmente y operando con diversas aerolíneas nacionales e internacionales.
La dinámica económica local se ve fuertemente respaldada por el sector de alimentos y bebidas, que representa más del 68 % de los establecimientos en los corredores principales, posicionándose como uno de los mayores empleadores privados.
Finalmente, la oferta se complementa con un circuito de 12 joyas patrimoniales, entre las que destacan la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, el Teatro Baralt —pionero del cine nacional— y la Casa de la Capitulación. Según la Cámara de Turismo, este legado, sumado a una infraestructura que tiene sus raíces en la vanguardia del siglo XIX, constituye el cimiento sobre el cual el empresariado local busca relanzar el turismo a gran escala antes de la celebración del quinto centenario de la ciudad.