De acuerdo con un análisis especializado, no existe un consenso único ni una normativa legal que establezca una edad exacta para que un menor pueda realizar recorridos por la vía pública sin compañía. No obstante, expertos en psicología y pedagogía indican que el rango de edad entre los 9 y los 12 años representa la etapa donde los niños suelen desarrollar la madurez necesaria para asumir estas responsabilidades de manera gradual.
¿A qué edad se debe permitir que los niños salgan solos?
La legislación venezolana no fija una edad mínima estricta para que un menor transite solo por la calle. La Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA) regula esta materia bajo el principio del libre tránsito y la responsabilidad civil o penal de los padres ante posibles situaciones de desatención. Ante las autoridades, se considera que un adolescente mayor de 12 años posee una mayor presunción de autonomía. Si un niño menor de esta edad permanece solo de forma recurrente en espacios públicos, el Estado podría intervenir al presumir negligencia o abandono familiar.
Diversos portales especializados en crianza señalan que muchas familias optan por esperar hasta los 12 años, coincidiendo con la transición de la educación primaria a la secundaria. Para determinar si un menor está preparado para ir solo al colegio o reunirse con sus compañeros, los padres deben evaluar si el niño demuestra prudencia ante distracciones, conoce las normas básicas de seguridad vial y posee la capacidad de mantener la calma para solicitar ayuda ante cualquier imprevisto.
Asimismo, la complejidad del entorno es un factor determinante; no es lo mismo transitar por una zona residencial tranquila que desplazarse por avenidas de alto tráfico o utilizar el transporte público. Los especialistas recomiendan preparar al menor mediante ensayos previos de la ruta, permitir que recorra los últimos metros hasta la entrada del colegio sin compañía o fomentar los desplazamientos en grupos pequeños. El uso de la tecnología, mediante llamadas o mensajes al llegar al destino, se ha consolidado como una herramienta fundamental para brindar tranquilidad a los padres durante estos primeros pasos hacia la autonomía.