Aunque los comerciantes reconocen la necesidad de gestionar el consumo energético debido a las condiciones climáticas actuales, Consecomercio subraya que la operatividad de las empresas depende de la previsibilidad. Es necesario establecer un plan de ahorro eléctrico con cronogramas claros que permitan a los negocios organizar sus actividades con antelación.

Bloques de ahorro: El sector solicita conocer con precisión los horarios de interrupción del servicio en cada estado.
Impacto operativo: La ausencia de información oficial impide a los comerciantes proteger sus equipos, administrar inventarios de productos perecederos y coordinar los turnos laborales de su personal.
Garantía de servicios: Sin una hoja de ruta definida, la continuidad en la prestación de servicios básicos y la comercialización de bienes esenciales se encuentra en riesgo, especialmente en las regiones del interior del país.
Para la directiva de Consecomercio, las deficiencias en los servicios públicos representan un factor transversal que obstaculiza la incipiente recuperación económica proyectada para 2026.
Nuevas inversiones: El gremio advierte que, para atraer capitales, es indispensable contar con un sistema eléctrico confiable que responda a la demanda industrial.
Modernización: Se propone un modelo de gestión conjunto entre el sector público y el privado para lograr la recuperación y descentralización del sistema energético nacional.
La crisis de los servicios públicos será el tema central durante la 56° Asamblea Anual de Consecomercio, que se celebrará en Barquisimeto, estado Lara, los días 21 y 22 de mayo de 2026. En este evento, los líderes gremiales de todo el país buscarán definir estrategias para impulsar un modelo energético más eficiente y menos dependiente de la centralización administrativa.