Este veredicto representa un acontecimiento sin precedentes en la historia de Brasil, al ser la primera ocasión en que un exjefe de Estado es declarado culpable de intentar un golpe de Estado.
Cuatro de los cinco magistrados que componen la sala determinaron la culpabilidad del líder de ultraderecha y de siete de sus allegados, entre quienes se encuentran exministros de su administración (2019-2022) y antiguos altos mandos militares. Fueron hallados responsables de hasta cinco cargos relacionados con la subversión del orden democrático.
«El objetivo central de la organización criminal era asegurar la permanencia en el poder de Jair Messias Bolsonaro», declaró Cristiano Zanin, presidente de la Primera Sala. La pena más severa recayó sobre Bolsonaro, de 70 años.
Únicamente uno de los jueces votó a favor de la absolución del exmandatario en este proceso judicial, que se vio marcado por presuntas presiones por parte del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien habría buscado archivar el caso mediante la imposición de sanciones a los jueces del Supremo brasileño y aranceles del 50% a los productos del país.
Al trascender la sentencia, Trump expresó su «sorpresa», mientras que su secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que Estados Unidos tomaría acciones en respuesta al fallo contra el líder ultraderechista.
Seis de los ocho condenados pertenecen a las Fuerzas Armadas. Bolsonaro, capitán retirado del Ejército y quien se encontraba bajo arresto domiciliario desde agosto del año pasado, recibió la condena de 27 años y 3 meses de prisión en régimen cerrado.
Entre los condenados se encuentra también el excomandante de la Marina, Almir Garnier. Asimismo, figuran tres generales en retiro: Augusto Heleno, Paulo Sérgio Nogueira y Walter Braga Netto. Los cuatro han sido sentenciados en este caso.