Eduardo Quintana, quien preside la Cámara de Comercio y Fedecámaras en la entidad, informó que más del 50% del aparato comercial se encuentra inoperativo. El dirigente gremial subrayó la urgencia de inyectar recursos financieros para dinamizar la economía y preservar los puestos de trabajo, advirtiendo que la baja afluencia de clientes y la caída en los ingresos ponen en riesgo la continuidad de numerosas fuentes de empleo.
Durante su participación en el espacio radial A Tiempo, Quintana destacó que la paralización de actividades turísticas por directrices oficiales, sumada al desplome del sector ferretero, ha obstaculizado los esfuerzos de reconstrucción. Según sus estimaciones, las pérdidas totales alcanzan el 56%, lo que complica seriamente la recuperación financiera.
En contraparte, el gobernador José Alejandro Terán sostiene que el 75% de los establecimientos están operativos. El mandatario señaló que en puntos críticos como la avenida Atlántida en Catia La Mar, la actividad ha comenzado a normalizarse. Asimismo, afirmó que más de la mitad del comercio formal ha accedido a financiamiento público y privado, con créditos especiales que, según sus cifras, suman hasta 20 millones de dólares.
No obstante, la realidad en las calles parece distar de las cifras oficiales. En sectores como Macuto y Caraballeda, los dueños de negocios enfrentan el dilema de retomar sus labores en medio del duelo colectivo. Linethe Fares, propietaria de la arepera El Rincón del Mileniun, relató que tras reabrir al octavo día del sismo, sus ventas han caído más de la mitad. “Al principio fluía porque había rescatistas, la dinámica de la emergencia traía gente, pero ya todo decayó, esto se está quedando muy solo“, comentó.
En la zona de Caribe, la situación es precaria, con apenas ocho comercios funcionando entre edificios colapsados, y estaciones de servicio que cierran temprano por la falta de transporte. En Mare Abajo, la mayoría de los locales permanecen cerrados, siendo el establecimiento Las arepas de Margaret una excepción notable en cuanto a afluencia de público.
El local Las arepas de Margaret es el único comercio con afluencia de clientes en el sector de Mare Abajo | Ezequiel Carías
A pesar de que Margaret reporta una reducción del 50% en sus ventas diarias en comparación con la etapa previa al sismo, continúa cumpliendo con el pago íntegro de sus obligaciones tributarias ante la gobernación. Paralelamente, más de 12.000 familias damnificadas siguen esperando soluciones habitacionales y servicios básicos, viviendo en carpas a tres meses de la tragedia.