Peña, quien aterrizó en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, se convierte en el segundo jefe de Estado en visitar Venezuela desde la captura de Nicolás Maduro el pasado mes de enero por parte de las autoridades estadounidenses, siguiendo el precedente marcado por el entonces presidente colombiano, Gustavo Petro, en abril.
El mandatario paraguayo llegó a bordo de una aeronave de la Fuerza Aérea de su país, acompañado por la primera dama, Leticia Ocampos, y el canciller Rubén Ramírez. A su llegada, fue recibido con honores por el ministro de Exteriores venezolano, Félix Plasencia, según lo reportado por el canal estatal Venezolana de Televisión.
Se tiene previsto que el mandatario se traslade a Caracas para participar en una reunión y un almuerzo de trabajo con Rodríguez en el Palacio de Miraflores. Según declaraciones previas del canciller Ramírez, el encuentro se fundamenta en el respeto mutuo para iniciar un diálogo que permita, eventualmente, restablecer los vínculos diplomáticos o consulares.
Es importante recordar que la ruptura de relaciones ocurrió en enero de 2025, luego de que Peña reconociera al opositor Edmundo González Urrutia como el ganador de los comicios presidenciales de 2024, tras la proclamación de Maduro por parte del CNE sin la presentación de las actas correspondientes.
La agenda de trabajo abordará temas críticos como la migración, el desarrollo económico y comercial, y el bienestar de los ciudadanos venezolanos. Asimismo, se discutirá la deuda que Paraguay mantiene por la compra de crudo venezolano, estimada por Asunción en 300 millones de dólares. El canciller Ramírez reconoció que existen discrepancias entre las cifras reclamadas por el gobierno de Maduro y los registros de la estatal Petróleos Paraguayos, un caso que ha sido elevado ante la Cámara de Comercio Internacional en París.
Esta escala en Caracas es previa al viaje de Peña a Nueva York para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Paralelamente, se espera que Delcy Rodríguez viaje próximamente a Estados Unidos para reunirse con el presidente Donald Trump, un evento que, de confirmarse, marcaría la primera visita de un alto representante venezolano desde 2018, en un contexto donde Maduro permanece detenido en una prisión cercana a la sede de la ONU.