Esta información fue ratificada por Michelle Muschett, directora para América Latina y el Caribe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), durante una entrevista reciente. La funcionaria ofreció estas declaraciones al finalizar una gira técnica por el territorio venezolano, donde constató de primera mano las afectaciones provocadas por los movimientos telúricos de magnitud 7.2 y 7.5.
Muschett subrayó que las restricciones impuestas por Washington obstaculizan directamente la recepción de recursos financieros y el apoyo técnico internacional, un tema que ha sido eje central en las discusiones con las autoridades locales. La representante de la ONU insistió en que el bienestar de la población debe prevalecer por encima de cualquier disputa geopolítica, advirtiendo que, sin ayuda externa, la recuperación del país tras un evento de tal magnitud tomaría años de esfuerzos solitarios.
Esta postura del PNUD coincide con la solicitud realizada por Tom Fletcher, subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, quien ha pedido formalmente eximir de bloqueos a los insumos y programas de asistencia destinados a la recuperación post-desastre.
Evaluación de Daños y Soporte Tecnológico
Durante su estancia en Caracas, el PNUD presentó el informe de Evaluación de Necesidades Posteriores al Desastre (PDNA), el cual cifra en 21.000 millones de dólares el presupuesto necesario para la reconstrucción nacional. Se estima que cerca del 70 % de esta cifra corresponde a la destrucción o daños estructurales en el sector habitacional.
Actualmente, el equipo del PNUD proporciona asistencia técnica a las autoridades locales mediante el despliegue de aeronaves no tripuladas e inteligencia artificial, herramientas clave para auditar la estabilidad de las infraestructuras, clasificar los daños y definir las acciones de reparación o demolición necesarias. A casi tres meses del desastre, la limpieza de escombros sigue siendo una labor prioritaria dentro del plan de recuperación resiliente impulsado por el Ejecutivo nacional.