Para alcanzar este honor, Rodríguez, apodado «El Kid», obtuvo un 78 % de los votos, mientras que Chávez y Pérez registraron un 76 % y 75 % respectivamente, superando el umbral necesario impuesto por el comité contemporáneo. Por su parte, los integrantes de la selección nacional fueron seleccionados por el comité histórico bajo la distinción de «Héroes del 26».
Esta selección, que destacó en Miami durante el mes de marzo, se suma a un grupo selecto de equipos exaltados, compartiendo el nicho con la escuadra campeona de la Serie Mundial Amateur de 1941 y el equipo ganador de la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de 1959.
Una trayectoria de éxitos consecutivos
La elección de este año marca la tercera ocasión consecutiva en la que tres peloteros son seleccionados por los votantes. Este grupo se une a los exaltados en 2024, Juan Carlos Pulido, Ramón Hernández y Richard Garcés, y a los de 2025, Félix Hernández, Magglio Ordóñez y Álex Ramírez.
Francisco Rodríguez se consolidó como uno de los relevistas más dominantes de las Grandes Ligas, ocupando el sexto lugar histórico en juegos salvados con 437. Aunque se retiró en el cuarto puesto de todos los tiempos, su récord de 62 rescates en una sola temporada, logrado en 2008 con los Ángeles de Anaheim, permanece vigente como una marca inalcanzable. En Venezuela, su legado incluye el récord de salvamentos en postemporada y un título con los Leones del Caracas como refuerzo.
Endy Chávez, por su parte, dejó una huella imborrable en la MLB tras 13 temporadas. Es recordado mundialmente por su espectacular atrapada en el Juego 7 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en 2006. En la pelota local, el jardinero es una figura histórica de los Navegantes del Magallanes, equipo con el que comparte el récord de más temporadas disputadas y lidera en carreras anotadas.
Finalmente, Tomás Pérez destacó por su versatilidad durante 12 años en el Big Show. Entre sus hitos más memorables se encuentra el haber conectado jonrones a ambos lados del plato en un mismo encuentro en 2001, además de igualar el récord de cuatro dobles en un juego en 2006. En la LVBP, se retiró como uno de los pocos bateadores en alcanzar la cifra de 1.000 imparables, consolidándose como una leyenda de la liga invernal tras 24 temporadas de actividad.