Este hallazgo fue expuesto por el Ministerio Público durante una audiencia judicial, donde se presentó el material audiovisual recuperado del teléfono móvil de Gabriel Mendocilla. Este sujeto fue capturado el 1 de septiembre en Bolivia junto a Jhonsson Cruz Torres, alias «Jhonsson Pulpo», quien encabeza la estructura criminal.
Las grabaciones obtenidas por el dispositivo aéreo dejan en evidencia la sofisticada logística desplegada por este grupo en el centro de Trujillo, ciudad costera que se ha transformado en el epicentro de las operaciones de bandas criminales, las cuales mantienen fuertes vínculos con la explotación minera ilícita.
El operativo permitió a los delincuentes interceptar al empresario Jenss Lara durante la madrugada del domingo 30 de agosto. Los atacantes, quienes portaban uniformes de cuerpos de seguridad especiales, ejecutaron a los cuatro acompañantes de Lara, entre ellos dos escoltas y dos mujeres, en un falso procedimiento policial.
Las investigaciones preliminares sugieren que el ataque fue una represalia contra Lara, debido a que el empresario habría dejado de pagar las cuotas de extorsión a «Los Pulpos» para comenzar a cancelar a «La Jauría», una banda rival.
La víctima, quien posee concesiones mineras en la convulsa zona de Pataz, fue liberada al día siguiente tras el pago de un rescate estimado en 2 millones de soles, equivalentes a unos 600.000 dólares, según reportes de la prensa local. Las negociaciones y la entrega del dinero, gestionadas directamente por el líder de la banda, facilitaron la localización de los criminales en su escondite en Bolivia. Las autoridades no descartan la participación de agentes policiales en el secuestro, dado el entrenamiento militar y la pericia en el manejo de armas largas demostrada por los perpetradores durante el ataque.