Durante una entrevista concedida este sábado a teleSUR, el directivo explicó que la planificación institucional tiene como meta inmediata alcanzar una producción de 1,3 millones de barriles diarios durante el presente año, con la proyección de escalar dicha cifra hasta los 1,5 millones de barriles por día para el año 2027.
Esta hoja de ruta se enmarca en un esquema de recuperación integral a diez años, el cual cuenta con el respaldo de los recientes acuerdos bilaterales entre Caracas y Washington para el desarrollo de 17 campos estratégicos junto a operadoras privadas internacionales. Según cifras oficiales, estos proyectos involucran reservas probadas de 65.000 millones de barriles de crudo, con una inversión privada estimada en más de 100.000 millones de dólares y un impacto fiscal proyectado superior a los 209.000 millones de dólares. Este escenario operativo se ve favorecido por la emisión de ocho licencias generales por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
Modernización y eficiencia tecnológica
En el plano técnico, Martínez destacó la implementación de sistemas automatizados, monitoreo remoto mediante inteligencia artificial, técnicas de perforación inteligente y mejoras en los procesos de separación de superficie para el control de agua. Asimismo, resaltó la alianza suscrita con General Electric para optimizar la eficiencia operativa y lograr la autogeneración de energía en modalidad de «modo isla», lo que permitirá disminuir la carga sobre el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). De igual manera, se ratificó el compromiso de utilizar el parque industrial mecánico venezolano para el abastecimiento de piezas y repuestos necesarios.
El despliegue operativo contempla la reactivación progresiva de 250 taladros en todo el territorio nacional. De acuerdo con las estimaciones de la estatal, cada unidad funcionará en tres turnos y requerirá aproximadamente 60 trabajadores directos, además de personal especializado en servicios, lo que proyecta la incorporación paulatina de al menos 100.000 trabajadores para cubrir todas las actividades técnicas y logísticas.
Finalmente, en cuanto a la seguridad operacional, el directivo hizo énfasis en la aplicación de controles rigurosos y un monitoreo constante por parte del personal para proteger las instalaciones. Asimismo, informó que se están ejecutando auditorías e investigaciones para determinar responsabilidades y aplicar sanciones ante las afectaciones registradas anteriormente en la infraestructura de la industria.