El proceso de certificación inicia en un Centro de Conversión Autorizado. Allí, personal técnico especializado realiza una evaluación exhaustiva del vehículo y de todos los componentes del sistema de gas. El propietario debe someter su unidad a una inspección detallada que abarca desde la instalación hasta el estado físico de las bombonas; solo al aprobar este control se procede con la emisión del certificado.
Requisitos para iniciar la gestión:
- Cédula de identidad del titular.
- Documento de propiedad o carnet de circulación.
- Certificado previo o chip, si existiera.
- Póliza de Responsabilidad Civil vigente.
- Documento de compra-venta o poder legal, según sea el caso.
La evaluación de los cilindros es el núcleo del trámite. Los especialistas ejecutan una inspección técnica y visual para verificar si las bombonas están aptas para seguir operando. En casos donde la antigüedad del equipo lo exija, es obligatorio realizar la recalificación, la cual puede incluir una prueba hidrostática para asegurar la integridad del recipiente.
Asimismo, si el sistema GNV implica una modificación en las características originales del vehículo, es necesario gestionar el registro ante el Instituto Nacional de Transporte Terrestre (INTT). Este paso permite oficializar el sistema bicombustible y actualizar la información del automóvil. Para ello, se debe presentar la certificación emitida por el centro autorizado y completar la solicitud ante el ente, lo que podría derivar en la actualización del carnet de circulación.
Pasos para completar el trámite:
- Acudir a un centro de conversión debidamente autorizado.
- Presentar el vehículo junto con la documentación requerida.
- Someter el sistema y las bombonas a la revisión técnica.
- Efectuar la recalificación del cilindro si el tiempo de uso lo demanda.
- Obtener el certificado de operatividad.
- Formalizar cualquier modificación ante el INTT.
Una vez superada la revisión, se entrega el certificado de las bombonas, ya sea en formato físico o digital. Es imperativo que los propietarios mantengan un control estricto sobre las fechas de vencimiento tanto de la certificación como de la recalificación de los cilindros para evitar contratiempos.