El presidente chileno, José Antonio Kast, se trasladó durante la tarde a Coquimbo, en la zona norte, donde decretó estado de catástrofe, medida que también se aplicó a la provincia de Huasco en Atacama, debido a los graves daños provocados por el fenómeno meteorológico.
Existe el temor de que el número de fallecidos aumente, ya que Carabineros ha reportado la desaparición de otras cuatro personas, clasificadas actualmente como presuntas desgracias. El balance oficial presentado en Santiago detalla que hay diecisiete heridos, 2.422 personas damnificadas y 104.504 ciudadanos aislados, principalmente en Atacama y Coquimbo, donde las crecidas de ríos y el colapso de vías han complicado la situación.
Ante la falta de agua potable en diversas localidades, el ministerio de Salud ha establecido una alerta sanitaria en las regiones afectadas, mientras que las Fuerzas Armadas han iniciado el despliegue de ayuda humanitaria con un primer cargamento de seis toneladas.
Desde la zona afectada, Kast expresó su pesar por la pérdida de los diez compatriotas y exhortó a los brigadistas y rescatistas a extremar las precauciones. El mandatario calificó el evento como algo inédito, destacando la combinación inusual de vientos, precipitaciones, nieve y marejadas que han azotado al país.
De acuerdo con el Senapred, se contabilizan 76 viviendas destruidas y más de 2.000 con daños de consideración. Por su parte, la Dirección Meteorológica de Chile informó que en Coquimbo se han acumulado niveles de agua que, en algunos puntos, duplican el registro total del año 2025.
El gobernador de Coquimbo, Cristóbal Juliá, describió la situación como crítica, señalando que la región se encuentra bajo el lodo. Asimismo, el ministro de Obras Públicas, Louis de Grange, calificó este desastre como el más grave de las últimas cuatro décadas en la zona.
Como medida preventiva, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, anunció la suspensión de clases para este martes y miércoles en los niveles de enseñanza parvularia, básica y media en Coquimbo y zonas específicas de Atacama, Valparaíso y la Región Metropolitana. Se espera que este fenómeno, vinculado al fenómeno de El Niño, continúe afectando diversas partes del país hasta el cierre de la semana.